
Como ya saben la mayoría de ustedes, y sobre todo los que participaron del encuentro del último sábado, en esa fecha cambiamos la modalidad de juego y empezamos a hacerlo a través de la cuenta de Twitter @_ClubSeis_ con las modalidades y formalidades que se indican aquí y aquí.
Como todo cambio el propuesto representa una ruptura con las formas a las que estamos acostumbrados y esto provoca una cierta resistencia y la inevitable comparación con lo anterior. Estas resistencias y comparaciones difieren en cada una de las personas, y tienen que ver con su personalidad y su experiencia personal. A algunos les resulta fácil desprenderse de lo conocido, mientras que en otros casos esto representa un verdadero problema. Que me gustaba mas antes por tal cosa, que ahora no me divierte, que éste me gusta mas que el anterior, etc.
Como administrador y creador de la actividad realmente quisiera contentarlos a todos, porque solamente ustedes son los que desarrollaron y ampliaron esta idea que nació de unas frases mías en #seispalabras y un contrapunto con base a esas ideas con un grupo reducido de amigos, hasta convertirla en un fenómeno que reúne cientos de personas alrededor de todo el mundo.
Pero entendiendo que también tengo que asumir la responsabilidad de proteger lo que consideramos valioso (parafraseando a @ahmlive) y bajo el peligro cierto de perderlo (algunos valiosos tuiteros dejaban el juego tras los ataques de los trolls) decidí esta nueva modalidad.
El pasado sábado era la prueba de fuego: ¿se acostumbraría la gente a jugar por DM? ¿podría ver los tuits? ¿podría retuitear los que le gustaran? ¿usaríamos o no el hashtag #ClubSeis? ¿jugaríamos “privado” o también en “público” asumiendo los ataques?
Insisto. Como digo siempre, esto lo hacemos entre todos. O sea, las reglas del juego son solamente una base, después esto crece, (como lo ha hecho hasta ahora) y va tomando una forma. Comenzamos con #seispalabras, pero después agregamos #avisoclasificado, #palindromos, #microcuentos, #cuentuitos, etc. Fue a @mmorresig a quien se le ocurrió relacionar los tuits de diferentes participantes y reunirlos en deliciosos contrapuntos, y también comenzó buscando música relacionada con la palabra del día hasta imponer el ya habitual #ahorasuena.
La realidad nos muestra que salimos airosos del cambio, pero que estamos todavía en un período de re-acomodamiento, en el que necesitamos la presencia activa de todos los Clubseiseros, por lo que necesitamos que cada uno de ustedes vaya avisando a sus followers que sepan participaban para que lo sigan haciendo en la nueva modalidad.
¿Que pasó el sábado pasado?
Luego de algunas dudas iniciales en algunos participantes (@paufdr: Probando, probando. Asi se juega hoy?#seispalabras, @silvanaarnone: será así que se juega? me quedó claro?) y las palabras de aliento de otros (@tibiguerra: Amanecí sedienta de infinitas palabras, Jugamos? #seispalabras #clubseis, @mmorresig: Estampidas, volcanes, lunas, bosques… naturaleza creativa #ClubSeis) algunos fueron a lo práctico: @lauraolivaresv: Iniciemos esta nueva etapa con orden, mentes creativas
Revisemos las reglas del club en: http://clubseis.com.ar.
Una vez comenzado el juego, con la palabra DILUVIO el desarrollo fue normal, lo mismo que la cantidad de tuits recibidos (mas de trescientos cincuenta diferentes, sin contar los retuiteos) realizados a traves de los DM a la nueva cuenta. También se hicieron con la vieja modalidad (“abierta” directamente por Twitter y con el hashtag #ClubSeis).
Procuré ir pautando las formas (“procuren que no se conozca la palabra fuera del grupo”, “tuitear a través de @_ClubSeis_) pero la realidad se impuso y también en la idea de no quedar “aislados y en secreto” incluso yo mismo terminé retuiteando propios y ajenos en modalidad abierta.
Preguntas y respuestas:
Ante todo agradezco todos los mensajes y palabras de aliento recibidos por DM, o mediante mail a clubseispalabras@gmail.com. Su apoyo es lo me alienta a seguir. Lo que sigue son las respuestas a las inquietudes planteadas por los ClubSeiseros.
1- Hay un sólo #ClubSeis, es éste, es el que construimos con entusiasmo entre todos nosotros. La forma de jugar es mediante DM a la cuenta de twitter @_ClubSeis_ pero esto no impide que también sigamos jugando por modalidad abierta (con el riesgo de las intrusiones no deseadas). Yo recomiendo hacerlo por DM y retuitear los que mas nos gusten (propios y ajenos) por la modalidad abierta como hicimos el sábado.
2- Para facilitar el seguimiento de los tuits e incluso para recopilarlos los que quieran hacerlo recomiendo crear una Lista de Twitter, o lo que mas fácil aún seguir alguna de las ya creadas por @anacocoi (aquí) @DaniUltimate (aquí) o @Microwriter (aquí). Una lista reúne todos los tuits sobre el tema del día y pueden visualizarse en cualquier cliente de twitter como por ejemplo Tweetdeck.
3-En principio mi intención es recopilar solamente los tuits publicados por DM a @_ClubSeis_ pero mientras nos acostumbramos a la nueva modalidad seguiré incorporando los de aquellos seguidores que lo hagan mediante #hashtag hasta conseguir la difusión de la nueva modalidad.
4-#ClubSeis es, como siempre, un espacio abierto a todos aquellos que quieran ejercer su creatividad mediante el ejercicio de la microescritura, pero siempre dentro del respeto mutuo, y las ansias de crecimiento compartido. No es lugar para “elegidos”, “escritores” ni nada por el estilo. Tampoco es un club social para reunirse a charlar un rato, sino que lo hacemos con un objetivo común y preciso tal como se describe en esta página y en las reglas. Por lo tanto, todos pueden incorporarse siguiendo estos principios, y necesitamos la ayuda de cada uno de ustedes, lectores interesados, en difundirlo entre nuestros followers.
¿Y ustedes, cómo lo vivieron? ¿Me quieren dejar sus comentarios mas abajo?
Foto: Esperando el #ClubSeis es una fotografía que me permití “robarle” a su autos @horuscabral, quien la subió a Twitter el sábado pasado. Tras esa cortina se adivina una mañana preciosa de sol en Pinamar (Argentina). Gracias Horacio por tu entusiasmo y tu colaboración (de los brownies quedó uno sólo).