Un Bocadillo de Tania Hernández A.
Hace poco en Twitter compartía la siguiente frase: “Cuando uno está en silencio los hallazgos son fascinantes”. No es en balde que piense esto, después de tantos días de incapacidad como ya les comentaba, he pasado mucho tiempo conmigo misma, preocupada básicamente por recuperarme.
Obviamente no siempre estoy acompañada y fuera de la dinámica del trabajo he podido reordenar mis ideas y de pronto me di cuenta que el silencio de los pensamientos genera las mejores ideas.
Tal vez muchos hemos estado muy ansiosos por encontrar temas para nuestros proyectos artísticos, a lo mejor porque viene el cierre de la convocatoria para una beca o la fecha límite de entrega de algún encargo, entonces nos presionamos al máximo y los resultados no siempre son los que esperamos.
Ahora que he estado tanto tiempo en silencio, no es que ya logré una enorme lista de ideas o temas sobre los que escribir, sino que me siento muy tranquila creativamente, por lo que en breve iniciaré un proyecto ambicioso, cuál, aún no sé.
Vamos, el silencio ayuda a limpiar la cabeza de la basura que día a día vamos acumulando en nuestros pensamientos, tal vez preocupaciones, a lo mejor dudas o simplemente la cotidianeidad que nos avasalla todos los días.
Pero, por favor no crean que sugiero estar de incapacidad o en paro para poder lograr estar en silencio, más bien debemos ser capaces de dedicarnos unos minutos, si es más mucho mejor. Estar en silencio, con nosotros mismos y así estar en contacto con lo que somos y lo que queremos ser.
Esa tranquilidad que da conocernos nos ayuda a ser más creativos y a que la pluma se deslice con más facilidad.
Ustedes ¿tienen alguna otra recomendación para conseguir ser más creativos?
Tania Hernández A.
Twitter: @taniahernandeza
Blog: Buscando las incopelusas.
Otros bocadillos de Tania:
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a) Que el esplendor de la mañana no se abre a cuchillo,
b) El modo como las violetas preparan el día para morir,
c) Por qué será que las mariposas de bandas rojas tienen devoción por las tumbas,
d) Si el hombre que toca en la tarde su existencia en...
- La poetisa (Un poema de @MagaViajera)
Théodore Chasseriau - Una pequeña poetisa árabe
A Julia Prilutzky Farny,
cuyas letras encendieron las mías.
Seguramente fue
una voz de mujer,
dulce y pausada,
quien me enseñó
a amar la poesía.
Cuando una mujer
escribe sus modos
de sentir amor,
sus vaivenes húmedos
con olor a hombre,
sus letras se encienden
trascendiendo pieles
y mojando la vida
de palabras...
...O las palabras
de vida.
Maga Viajera es Gabriela Collado
Fuente: Causa y Efecto. Post original aquí....
- Siete haikus de entretiempos, por @Otramaria
charquito helado
si pudiera abrigarte
tanta hoja seca
flores de azahar
y la voz de mi madre
en la cocina
cuánta tristeza
una estatua llorando
lágrimas muertas
un poco de luz
y una noche en vela
con viento a favor
agosto ardiente
un leve viento arrastra
las horas secas
al amanecer
se abren los zapatos
de par en par
sobre la almohada
mis lágrimas se duermen
con suavidad
Fuente: Albricias. Post original aquí.
@Otramaria es Carmen María Hergos, escritora...
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Por Zilniya (Twitter: @Microversos)
Uno de mis géneros favoritos, sin duda alguna, es el microrrelato o relato hiperbreve. Condensar principio, nudo, desenlace, personaje/s y situación en apenas un par de líneas es un reto digno de abejas obreras encajonando panales en cualquier brecha que surja. Pero empezar, como anteriormente comenté en otro post, no es nada fácil. Aquí es donde mi...
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- Decálogo del minificcionista
Por Tania Hernández A.
El año pasado con motivo de mi participación en Caza de Letras, hice un decálogo dedicado al escritor de minificciones.
Lo comparto, a ver qué les parece.
I
La minificción debe ser un disparo que atraviese al lector.
II
Que no te asuste la brevedad. Escribe poco pero claro, di las cosas como son y no des...
- Ejersucio: poemas útiles
Por @Otramaria **
Este poema me lo saqué de la manga:
eran las cinco de la tarde,
mi sombrero de mago
estaba lejos,
mi cajón de cachivaches también.
Yo tenía sueño a la mitad del invierno
y las almohadas parecían
colinas lejanas y se veían frías.
y hasta ojerosas.
Había tomado un té de mentiritas
muy caliente
y el libro que fingía leer
se aburrió de mí.
Así que...
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Lu
diciembre 9, 2011 - 22:58A veces me gusta volver a mi infancia, comer lo que comía, escuchar musica de entoces, ver fotos, libros y hasta caricaturas, me ayuda a borrar mis ” problemas de adulto” por un rato y conectarme con la Lu sin prejuicios
Enrique Arce
diciembre 10, 2011 - 11:46De este tema también habló José Ortega y Gasset, llamándolo ‘ensimismamiento’, pero el ruido exterior y el interior que sufre el hombre de ciudad, lo va incapacitando para reflexionar, y muchos son los que ni siquiera ‘piensan’; sólo se dejan llevar por lo que los demás dicen.