Ejercicio compartido de Creatividad y Microliteratura. ¿Quien se suma?

Club Seis

Ya faltan menos de cuatro días para que se desate el Vendaval de Microrrelatos 2011. Es el próximo domingo 19 de Junio en los horarios que para cada país se detallan aquí. No dejes de participar en este gran evento. ¿Que no sabes cómo se hace? Las instrucciones aquí.

Mientras tanto, para inspirarse, los dejo con unos microrrelatos de los organizadores del Vendaval 2011. A disfrutarlos.

Cataratas, por @microporciones (Historias mayúsculas en porciones minúsculas)

Al abuelo le operaron de cataratas. Pensaron que una vez terminada la intervención, mejoraría su agudeza visual. Cuando los médicos le quitaron los apósitos, continuó viéndolo todo nublado; desde que se murió la abuela, se había acostumbrado a verlo todo tras un inmenso caudal de lágrimas.

Migración, por Acuática (No me vengas con historias)

Lo inauguraron en verano y aunque el arquitecto, un apasionado ornitólogo, lo llamó “Aviario” todos en la ciudad lo conocían como el “Barrio Chino”. Sin embargo, ni su población era mayoritariamente asiática ni podían encontrarse productos orientales en sus calles. Su apodo se debía a los enormes techos de cuatros aguas y perfil curvo que coronaban las casas de la zona. Sus residentes, en un principio encantados con la majestuosidad y exotismo de las viviendas, comenzaron a preocuparse al percibir leves crujidos que ganaban en intensidad según se acercaba el frío. Muchos achacaron el problema a los fenómenos que provocaban los cambios de temperatura sobre la base de madera de los tejados, lo que explicaba también que sus esquinas se arqueasen cada vez más hacia el cielo.
Un día de noviembre, cuando nadie lo esperaba, las techumbres iniciaron un brusco aleteo con el que levantaron el vuelo en pocos segundos, perdiéndose rápidamente en el horizonte ante la atónita mirada de sus moradores. Los vecinos esperan que regresen con la llegada de la primavera.

Números borrosos, por Thanos Thales (Thanos Thales)

 

Está hecho. Este cabrón ha sido un trabajo más sencillo de lo esperado. Ahora sólo queda largarme de aquí sin dejar pruebas. ¿Dónde estará la maldita nota con la dirección? Aquí está… ¡un momento! ¿Esto es un 5 o un 6?

 

La Remendona, por depropio (Las palabras que me sobran)

— ¿Dispuesta a quedarse como nueva? ¡Ea! Pues que no se le mueva ni un pelo, niña.

Mientras enhebra, recibe la mirada severa de la madre de la muchacha, a la que no le gustan esas familiaridades. Después, pasa la lengua por todo el hilo para darle fuerza, aproxima los tejidos y comienza a coser.

Cuando termina, la madre le da el precio acordado más una moneda de añadidura «para que olvide esa casa» y ordena a un criado que la guíe hasta la salida de la caballerizas. Al recorrer los pasillos se pregunta si aquel mozo de pelo pajizo será el que le ha robado la honra a la niña y sonríe porque sabe que no va a tener tiempo de olvidar aquella casa. Pronto la llamarán de nuevo a remendar un embarazo: la semilla de estos bribones crece en cualquier campo. Como la mala hierba.


Amigo elemental, por Ángeles Sánchez (Mundo en un grano de arena)

Los agentes de Scotland Yard sacaron sus libretas mientras empezaban a acribillarme a preguntas acerca de cómo había resuelto el misterio del diamante ambarino. Hacía tan solo tres días que había desaparecido de la caja fuerte de lady Valentine, una dama de alta alcurnia, conocida por su extravagante gusto en lo referente a los tocados con los que solía recoger sus cabellos.

Yo les repetía que el mérito era todo de mi querido y fiel Watson, al que acostumbraba a llevar a todas mis investigaciones. Así, cuando el marido de la dama me contrató como investigador privado, me dispuse a ir al lugar de los hechos. Pese a la grosera insistencia del personal de servicio para que Watson permaneciera en la puerta, no pudieron evitar que me siguiera hasta la estancia donde la dama y yo charlábamos sobre lo acontecido, frente a una taza de té.

Nada más verlo aparecer, el rostro de la dama comenzó a tomar un insólito color azulado, como si le faltara el aire, y comenzó a toser de tal forma que su tocado escupió el diamante, hasta ese momento oculto en aquel formidable nido de cabello.

Por todo esto, señores míos, me permito concluir que la dama es, además de estafadora, alérgica a los perros.

Más sobre el Vendaval de Microrrelatos 2011

 

 

Posted by admin on junio 8, 2011 in Eventos, Microrrelatos de ClubSeis with 4 Comments


Este año se celebrará el Vendaval de Microrrelatos 2011, el próximo 19 de junio. El horario será de 17 a 19 h. (hora peninsular en España) En la propia web del Vendaval hay una relación de equivalencias de horas con el resto de países del mundo, para que todos puedan participar.
Esto nace como una continuación a la exitosa iniciativa del escritor Pablo Gonz del pasado año, en el que cientos de autores de todas partes del mundo, aunaron sus letras para formar un proyecto común, el Vendaval de micros 2010. Este año contamos con algunas novedades, ya que también podrán enviarse los microrrelatos en audio, o vídeo, y además se admiten trabajos fotográficos e ilustraciones.
Antes de dar comienzo el Gran Vendaval, se va a proceder a la realización de una serie de juegos para ir calentando motores y que la gente se “acomode” en la web que hemos creado (Ya podés participar en el primero: El Juego de las 5 Diferencias). También habrá algunas sorpresas cuando el Vendaval haya finalizado.
El link de la web donde están todas las bases, en qué consiste, cómo se puede participar, la edición anterior o la manera de ayudarnos a su difusión es el siguiente http://vendavaldemicros2011.blogspot.com/

También pueden visitar su página de Facebook

Los organizadores de esta locura son:
Acuática del blog “No me vengas con historias” http://www.nomevengasconhistorias.blogspot.com/
Thanos Malkav del blog “Thanos Thales” http://thanostales.blogspot.com/
Fernando Vicente del blog “depropio” http://www.depropio.com/
Angeles Sánchez del blog “Mundo en un grano de arena” http://mundoenungranodearena.blogspot.com/
Maite García de Vicuña del blog “Historias mayúsculas en porciones minúsculas” http://microrrelatosenporciones.blogspot.com/


Un Bocadillo de Tania Hernández A.

Antes de Twitter, o mejor aún, antes de Internet, ¿se acuerdan dónde dejaron sus intentos de cuentos?

Seguramente en una libreta, en la puerta de un baño público, en la mesa banco de la escuela, en un pizarrón que fue borrado para empezar la clase, ¿dónde quedaron esas letras?

Ya antes de que llegará Internet combatíamos la capacidad que tienen las historias de volverse efímeras.

Había días, díganme si no es así, que rápido se entrelazaban las palabras y así de pronto desaparecían, ya fuera porque hacíamos bola el papel y lo aventábamos a la basura o porque perdíamos aquel block que ocupamos para nuestra lluvia de ideas.

Ni como recuperar esos poemas pequeñitos o frases sueltas que eran el inicio de un maravilloso cuento, o tal vez el más feo de nuestra existencia, pero al final nuestro.

El caso es que ahora mucho se habla de que lo que escribimos en Twitter es efímero y se nos va como agua entre las manos.

Sí, es cierto. Pero eso ya pasaba antes. La diferencia ahora radica en que tenemos como combatirla.

Lo efímero es un mal que ya tiene cura. Bueno, la verdad es que también ya la tenía, y si no vayan a su librero más cercano y cojan entre sus manos el libro de su preferencia, ahí están letras que fueron puestas a salvo.

Pero, claro, no todos tenemos acceso a esa cura que cuesta años de trabajo y mucha disciplina.

Ahora tenemos los blogs. Salvamos minificciones, haikús, seispalabras y todo lo que se les ocurra quepa en Twitter si lo posteamos.

Cuando llegó el blog, la verdad es que a mi me fascinó la idea de tener una bitácora ¡y gratis! Qué más se le podía pedir a la vida siendo asiduo fanática de la escritura.

Aunque paso el tiempo y con la llegada de las redes sociales olvide un poco el blog.

Mantenerlo actualizado también requiere de esfuerzo y disciplina. Podemos con eso si queremos salvar algunos textos del destino inescrutable del paso del tiempo, o del time line.

Ahora tenemos infinitas posibilidades para el blog, desde cambiar plantillas, diseñar nosotros mismos y vincular todas nuestras cuentas a un solo lugar.

Así que no estaría mal que combatiéramos lo efímero con un blog, ¿ustedes ya tienen uno? Y si no es así, ¿qué esperan?

Todos podemos hacerlo, aunque como siempre pasa hay un pero. Tenemos que trabajar en él, darle un estilo, crearse un público, pero sobre todo regirse por la calidad si es que pretendemos que sea un blog interesante y donde podamos recrear nuestros intentos de escritura de la mejor manera.

Sí, hay que combatir lo efímero con mucho corazón. Ustedes seguro tienen algún blog preferido, compártanlo en los comentarios de este Bocadillo.

Entre los míos citaré solo dos:

No es casualidad de @Otramaria

El block de notas de @Microversos

 

Tania Hernández A.

Twitter: @taniahernandeza

Blog: Buscando las incopelusas.

Otros bocadillos de Tania:

¿Escritores que tuitean o tuiteros que escriben?

Trabajar en Equipo.

Hiper… ¿Qué?

¿Y la belleza?

Sobre la inspiración

Posted by admin on marzo 18, 2011 in Bocadillos, Hoy escribe:, Pinceladas de Creatividad with 7 Comments


Un Bocadillo de Tania Hernández A.

Una de las ventajas de estar en Twitter es practicar el trabajo en equipo. Lo descubrí prácticamente por casualidad.

Un día del mes de junio del año pasado, se me ocurrió que podía tuitear lo que le pasaba a un personaje, intentando que con cada tuit se fuera construyendo lo que era, su personalidad, gustos y pensamientos.

Era un experimento personal y un reto al mismo tiempo, ya que la idea era que cada tuit fuera único, que se pudiera leer por separado de los demás, pero, que al tiempo, todos estuvieran entrelazados.

Así hice a Lorenza, #laloca. Una mujer solitaria, muda y sorda. Con unos profundos ojos negros que amaban el mar que no conocía. Le encantaba que el viento la hiciera suya, así como escribir cartas de amor a amantes desconocidos. Disfrutaba el poder del arándano, se regalaba nardos cada semana y devoraba las hojas de libros viejos para pervertir en su estómago sus historias.

Prometí a quienes la seguían que subiría los tuits juntos a mi blog y en secreto me dije que cuando fuera suficiente escribiría un cuento donde desaparecería a Lorenza.

Pero, apenas llevaba cuatro días con el experimento y una veintena de tuits, cuando @yoenmarte me escribió un mensaje directo preguntándome si podía jugar con #laloca.

Lo pensé solo un poco y le dije que sí, de inmediato armé en mi cabeza la convocatoria para que otros se unieran.

Así fue como lance una invitación en mi blog para que quien quisiera realizará el mismo ejercicio, crear un personaje y tuitear lo que le pasaba colocando al final el hashtag #laloca, para no perdernos.

Después de casi un mes llegamos a 20 participantes de distintas latitudes de México: Toluca, Distrito Federal, Mérida, Reynosa, Monterrey y de otros países como Argentina y Venezuela.

Todos con el mismo entusiasmo y con personajes tan interesantes que fue un gusto poder leerlos juntos en mi blog.

Algunos unieron sus tuits y los pusieron en sus blogs personales y así fuimos construyendo una historia.

Teté de @OtramariaFrida y Espanto de @DaveMalleusRamiro de @yoenmarteElisa de @ahmliveTeresita de @_Orientar_Maya de @locosylocurasLuz Carballo de @GolmerjotaAlas Rotas de @Alas_rotasElba de @zuzupinkGreta de @sublime_corazonRené M. de @ruben_ochoaBarbarella de @conynadalesRoberto Bantara en @rbantaraKerkal de @_extranjeroGirasola de @VV74Severo de @LeonMelendezPascual de @PetersenVAbelardo y Borgo de @porfiriohWindmind y Ornitorrinco de @pathomudoLorenza de @taniahernandeza.

Aún ahora pueden leer el resultado de nuestro experimento conjunto en http://taniahernandeza.blogspot.com dando click en la etiqueta #laloca.

Sin duda, fue un gran trabajo en equipo. Lo único que lamento es que no hayamos continuado.

Planteamos, después de varios días de experimento, que podíamos intentar que los personajes se encontrarán con Lorenza y con quien quisieran.

Pocos lo hicimos y el ejercicio termino como empezó, de sorpresa. Supongo que así tenía que ser.

Sin embargo, me hubiera gustado seguir porque tenía en mente hacer con los tuits, y con permiso de todos, un hipercuento.

Pero, de la escritura colaborativa a través de hipervínculos hablaré en el próximo de mis Bocadillos.

Tania Hernández A.

Blog: Buscando las incopelusas.

Otros bocadillos:

¿Escritores que tuitean o tuiteros que escriben?


por Pablo Roncal

Hace ya casi un año que descubrí esta iniciativa fantástica de unir mundos en #seispalabras, este #clubseis que no conoce distancias ni barreras y que, en el aspecto personal, me ha dado (y me da) mucho. En mi grupo de amigas y amigos de Twitter, son una gran mayoría los que coinciden en ese amor a las palabras que se profesa desde aquí. Y he de reconocer que cada sábado que se cruzan nuestros tuits (menos de los que yo quisiera), aprendo mucho de todos y me formo para un día emprender (o no) ese camino de la literatura.

Jugar con las palabras, dejar que ellas expresen sentimientos escondidos, acabar siendo esclavo de unos caracteres que de forma caprichosa vuelan de pantalla en pantalla… Agradezco a @_Orientar_ esta oportunidad de colarme en el blog para contaros mis reflexiones y os invito a compartir conmigo mi amor hacia las palabras en este breve relato.

 

 

 

 

 

 

Palabras, más que palabras

Aparecen a media luz. Nadie las espera. Son cientos, quizá miles. Y lo llenan todo como si aquel terreno hace poco yermo se tornara de repente en un crecido mar de cereal. Y lo que antes era un terrible salto al vacío, ahora es una zambullida en un rico fondo de coral. Y lo que apenas fue un sueño difuso en la vaguedad de la noche, ahora cobra vida propia y es relato para todo el mundo.

Nadie las ha visto. Llegan en oleadas, a veces entrecortadas, muchas veces sin un rumbo fijo. Vagabundas, cada una de ellas cuenta una historia y tiene una historia que contar. Alegres un día o tristes al siguiente, no han podido elegir ese papel que interpretan a la perfección, siempre al pie de la letra. Sin comerlo ni beberlo, elegidas para un desconocido destino, llenan viejos cuadernos y libretas delgadas. Y con la verdad por delante, conviven con borrones, garabatos y tachones, seres todos ellos temibles y que habitan en el reino de las dudas.

De repente, saltan del teclado a la pantalla como por arte de magia, cubriendo una ruta a todas luces invisible, dejándose a veces cosas en el tintero. Y antes de que se las lleve el viento imprimen carácter al folio en blanco y son pasto de ávidos lectores capaces de pasar muchas horas delante de ellas, admirándolas, comprendiéndolas seguramente como nadie lo había hecho antes.

Una vez leídas, es el momento de pasar página y buscarse la vida en otra aventura, en otro libro, en otro país… Y, otra vez, engatusar con su verbo fácil, al calor de la hoguera, a otros ojos miopes. Y dejar volar la imaginación en compañías low-cost que llevan a lugares recónditos, de ensueño, inexistentes en la mayoría de las ocasiones. Palabras, más que palabras.

Pablo Roncal

Blog: Flechas sin rumbo

 

Posted by admin on marzo 9, 2011 in Microrrelatos de ClubSeis with 2 Comments


A veces me siento sola. Estaba en el pequeño jardín de mi casa, un poco apesadumbrada, cuando de pronto apareció el colibrí. Recorrió todo el espacio, visitó el hibisco, luego el jazmín, descansó un momento y de golpe se colocó enfrente de mi cara, agitando sus alas, me miró fijamente a los ojos, cómo si esa criatura hubiera percibido la pena de mi corazón. No puedo explicar la emoción que sentí, mis ojos se llenaron de lágrimas. Ahí me di cuenta que nunca voy a estar sola, que siempre hay un amigo esperando para encontrarnos, como mi amigo del aire.

Lidia Beatriz Cabrera (Argentina)

De la misma autora en este blog:

Un microrrelato de Lidia Cabrera: Diferencias.

Posted by admin on marzo 2, 2011 in Microrrelatos de ClubSeis with 4 Comments


Cansado de su aislamiento, comenzó a lanzar un sinfín de botellas al mar. En su interior siempre iba escrito el mismo mensaje: “Necesito un rescate, no puedo soportar más esta soledad. Mis coordenadas son latitud 38.54 N longitud 1.26 E” Cuando sonó el timbre y ella apareció en el umbral, supo que, esta vez, se había salvado.

Maite García de Vicuña

Twitter: @microporciones

Blog: Historias mayúsculas en porciones minúsculas

Este microrrelato es una respuesta al desafío que formulamos aquí. ¿Quien se suma con sus microrrelatos?

De la misma autora en este blog:

Un Microrrelato de Maite G. de V. : Se busca

Posted by admin on febrero 3, 2011 in Uncategorized with No Comments


La Biblioteca y el Centro Cultural la Bòbila, con la colaboración de la editorial RBA, pone en marcha un nuevo concurso de microrrelatos negros con la intención de fomentar la creación de ficciones criminales y el uso de las redes sociales.

BASES (en castellano)

1. Los participantes deberán ser mayores de 18 años, y participar desde una cuenta de Twitter o Facebook. Se considerará autor al propietario de la cuenta.

2. Los microrrelatos podrán estar escritos en catalán o en castellano, y deben tener una extensión máxima de 140 caracteres en Twitter, incluyendo la etiqueta #relatsnegres. Para los participantes que lo hagan desde la plataforma Facebook, deberán ajustar el texto con un contador de caracteres que encontrarán en: bobila.blogspot.com, y colgarlo en el muro de Facebook de la Bòbila: facebook.com/labobila, también con la etiqueta #relatsnegres.

3. Los microrrelatos deberán ser obras originales e inéditas, y se podrán presentar a partir del 1 de febrero desde las 00.00h. hasta el 20 de febrero de 2011 a las 23.59h, en GTM+1.

4. Se podrán enviar tantos relatos como se quiera, pero sólo se optará a un premio por cuenta.

5. Habrá 2 ganadores, uno escogido por los lectores y otro por el jurado. Cada uno de ellos ganará un lote de libros de género negro y policiaco, que se le hará llegar a casa.

6. El jurado se reunirá en el Centro Cultural la Bòbila y dará a conocer el veredicto el 16 de marzo.

7. Los organizadores se reservan el derecho de difundir los microrrelatos concursantes en otros medios, bajo la licencia Creative Commons (CC BY-NC-ND 3.0).

8. El jurado estará formado por el comisario de BCNegra, un responsable de Fomento de la Cultura, un responsable de Biblioteques de L’Hospitalet, el director del Centro Cultural la Bòbila, el director de la Biblioteca la Bòbila y un miembro del Club de Lectura de Novela Negra.

9. La participación en el concurso comporta la aceptación de estas bases.

Nota para la votación de los lectores: los relatos de Twitter se pueden votar dejando un comentario en el post diario que se publicará en El Bloc de la Bòbila. Los relatos de Facebook, clicando “me gusta” en el relato publicado en el muro de Facebook del Centre Cultural la Bòbila.

Post original (completo) aquí.

Posted by admin on enero 18, 2011 in Microrrelatos de ClubSeis, Uncategorized with 1 Comment


Nuestros submarinos se llamaban Alfa, Beta, Gamma, Theta, Epsilon, Iota y Kappa. Yo era capitán del Iota y mandaba la flotilla entera. En la desembocadura del Támesis, con breves intervalos hundí al Adela, cargado de carne de cordero de Nueva Zelanda, después al Moldavia y al Cuzco, ambos cargados de trigo.El bloqueo sistemático funcionó. Aumentaron los precios ya abusivos. Hambre en todo el país. Los ricachones huían a Irlanda; la hambrienta población asaltaba la Bolsa, santuario del Imperio Británico. ¡Finalmente la Pérfida Albión, humillada debía negociar!. Sigfridos: ¡Triunfamos!
¡Lleva a casa mi Rock & Roll!

Roberto Wörner (Argentina, desde Linkedin)

Twitter: @10k21k

Este microrrelato es una respuesta al desafío que formulamos aquí. ¿Quien se suma con sus microrrelatos?

Posted by admin on enero 10, 2011 in Microrrelatos de ClubSeis, Uncategorized with 3 Comments


Me sentía enjaulada. Era un gato herido con pinta de tigresa, que ahogaba sus sentimientos, sus deseos, sus ganas.

Quedamos una tarde y te pedí dar un paseo, tras tomar una copa. Necesitaba ver el río, respirar la calle, mirar al cielo. No entendías mis razones.

Más tarde, desgraciadamente, comprendiste.

Maritrini Corona (Sevilla, España)

Twitter: @mtrcorona

Blog: La Espesa Luna.

Este microrrelato es una respuesta al desafío que formulamos aquí. ¿Quien se suma con sus microrrelatos?

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